El aula, dónde un grupo de alumnos resuelve raíces cuadradas con una tableta y una pizarra mientras su profesor explica en un vídeo como se hace, está rodeada de expositores con robots e impresoras 3D, las estrellas de esta edición de SIMO Educación. Los autómatas se han convertido en un compañero más de clase: en la empresa tecnológica BQ diseñan packs, llamados ZUM kit, que incluyen todos los componentes necesarios para diseñar y montar un robot, cuyas piezas pueden imprimirse en 3D directamente en clase con las impresoras 3D, que han sido las otras protagonistas de la feria. Gracias a esa impresora es posible imprimir en 3D corazones humanos, ranas diseccionadas e incluso una célula. Todo esto tiene como objetivo que los niños aprendan jugando y desarrollen sus capacidades a través de la curiosidad y la imaginación.
Yo lo veo estupendo estupendo, aunque me imagino que todo esto supondrá una inversión bastante grande.
ResponderEliminarYo también lo veo estupendo, me gustaría ser una de esos niños :)
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